una y treinta y tres de la mañana
Debo estar algo viciado a esto de los ordenadores, son la 1:33h de la madrugada y aquí estoy metiendo un post de estrangis durante mi descanso con los estudios en la Casa de Alumno (UPV).
Estaba por ahí zanganeando y me he dicho a mi mismo, porque no meto un post de lo enganchado que estoy al pensar en esto a estas horas cuando debería estar sin hacer nada…
Pues nada, ya lo he metido y ya me voy a comer algo nutritivo — como un delicioso “toke” o “kit-kat” o algo por el estilo — mientras veo como el teléfono, del personaje que tengo delante de mí, intenta salir de su encierro “bolsillero” bailando al son de su amo.
Por cierto, recordarme a mi mismo que nunca me compre un teclado multimedia de Microsoft © porque es una auténtica patata y por alguna razón que no entiendo han decidido cambiar de sitio algunas teclas muy útiles para mi — “Fin”, “Inicio”, etc.. — y meter un puto “Supr” para que te comas todas las palabras creyendo que vas al final o principio de la frase, ¡¡cagon-to!!