otro final intercontinental
La última entrada la dedicaba a un nuevo espacio en el mundo blogger, la de hoy, la tengo que dedicar al fin de otro. Aunque, como bien ha declarado Diego en su bitácora, deberá continuarla para contar las cosas que le ocurren “desde la otra punta” a los que han quedado al otro lado del “charco”.
Debo reconocer su triunfo, este es el único blog (de los apostantes) que de verdad ha hecho las delicias de todos; sus kilométricas narrativas y su capacidad de relatar todo lo que allí ha vivido nos ha acercado al “viejo continente” la visión de un país que en estos momentos (distancia y economía) queda tan lejos de nosotros.
Ayer, mientras hacíamos tiempo para que recogiera sus maletas perdidas, nos hacía un pequeño resumen de lo vivido todos estos días. Su cara se iluminaba cuando le preguntábamos por las cosas de allí, además que levantaba un poco más la voz y hacía énfasis en los datos que más le habían impactado. Creo que le debo recomendar que haga un breve resumen de las demás cosas allí vividas para que no solo se queden en su memoria sino también por escrito y disfrutemos un poquito más. Lo escrito en su bitácora ya queda también en nuestra memoria.
A la recepción también acudieron Lucía y Mou-Chou. Dos de los amigos que también han estado en el extranjero durante unos meses. Ellos nos contaban todo lo vivido en Holanda y acabábamos haciendo terribles comparaciones con la diferencia de vida entre los dos mundos. Alcohol, comida, estancia, etc.
Aun con todas las alabanzas que acabo de hacerle, no voy a condonar la deuda que tiene conmigo, perdió la apuesta, incluso la de “doble o nada” jajajaja ¡voy a cenar gratis una semana!