Los pilares de la tierra
Las primeras reseñas de este libro, me las hizo un buen amigo de Alustante, “el Chus”, hace ya bastantes años, algo así como diez, un día que estábamos hablando sobre libros. Me comentó que se lo leía de vez en cuando, haciendo que me picara la curiosidad hasta que supe de su extensión, cosa que por aquel entonces me echaba para atrás y ahora me parece algo normal.
Las siguientes referencias no las tengo muy claras, pero siempre he oído hablar a la gente sobre este libro y lo que significaba. Una frase típica es “lo he empezado mil veces pero nunca he pasado de la página… (siempre menor que cien)”. La siguiente referencia más o menos tangible la tengo de hace unos años cuando estuve pasando un verano en Inglaterra con mi amigo Carlos el trotamundos (aka “Socuellamos”). Unas amigas granadinas con las que compartía residencia y piso, hicieron un viaje por algunas ciudades del sur de la isla, pasando por Salisbury, ciudad donde existe una catedral en la que se inspiró Ken Follet para la construcción final de la nombrada en el libro. Me lo comentó y me hizo mucha gracia, ya que mi único libro para la estancia en Southampton fue “Los Pilares de la tierra” que, tan sólo unos días antes a mi viaje, me había prestado Bea. Durante el viaje lo empecé pero no pude terminarlo, ni tan si quiera pasar de las primeras páginas como a tantos otros les había ocurrido antes que a mí. Tan solo me queda el recuerdo que nuestro compañero de fatigas Jorge(aka “George, ¿y tú que opinas?, George”) le dio uso durante unos días.
Hasta hace unos días ha estado en mi poder y es que este año (lectivo) me propuse que la agonía debía terminar y me lo tomé en serio. Iba a la universidad en Metro para adelantar con su lectura e intentaba asimilar unas cuantas hojas más antes de acostarme. Por fin, hace dos semanas leí la página 1256 de la edición de bolsillo de este fabuloso libro dándolo por terminado.
Aunque el tema principal es la construcción, a trompicones, de la catedral gótica de Kingsbrige, pequeño pueblo ficticio del sur de Inglaterra, las numerosas historias de traición, amor, odio, envidia, rencor, venganza e injusticia que forman la trama humana se intercalan por todo el texto haciendo que te enganches sin remedio a cada nuevo párrafo. Los protagonistas pasan por toda la historia siendo víctimas de penurias y desgracias de las que se vuelven a levantar sacando ánimo, unas veces de sus creencias religiosas y otras tantas de su lucha contra estas. Una relato de como la voluntad de las personas, en ocasiones, es más que suficiente para conseguir cualquier objetivo.
Lo que vengo a decir, una novela que todo el mundo debería leer, aunque sea en fascículos como yo.
Sin duda una gran novela. Joder, creo que soy el único que le gustó de principio a fin. Es cierto que tiene dos partes claramente diferenciadas, pero igual de atractivas.
Veo que has vuelto a engancharte a escribir, espero que no decaiga este ritmo frenético de post por día.
Un abrazo Tomás
Como ya dije, he escuchado todo tipo de cosas sobre este libro, pero no deja indiferente a nadie. Por eso es una gran novela.
Creo que este puede ser un mes de propuestas para que todo empiece a funcionar como antes. Igual es algo excesivo decir que voy a publicar todos los días, pero tengo claro que puedo mejorar la frecuencia con la que lo venía haciendo.
Por otro lado, no sé por qué no tenía añadido a mi lector de noticias tu blog, siempre me acuerdo de revisarlo cuando ya tienes mucho escrito y me cuesta engancharme a todo. A ver si te comento más jeje
Un abrazo para ti también y por cierto, me gusta más la imagen de cabecera que tienes ahora jejejeje
Me parece que es un libro normal. Yo me lo leí hace años y no és ni de lejos el que más me ha gustado. Me parece que la gente en general lo tiene sobrevalorado. A ver, no es un mal libro. Pero me parece que no es para tanto. (No es que tu lo hayas elevado ni nada, me refiero en general.)